Lombrices en mi hijo, ¿qué debo hacer para evitarlas?

Lombrices

Las lombrices es un parásito humano que su contagio no depende de la higiene personal o familiar. Aunque es importante la higiene extrema para que no se propague en el resto de la familia. No es una afección grave ni causa problemas de salud excepto por los picores e irritación en la piel producida al rascarse.

Lombrices ¿cómo se contagian?

De hecho, los huevos de las lombrices pueden terminar en algún objeto que haya tocado la persona infectada. Estos huevos pueden vivir hasta dos semanas fuera del cuerpo humano. Por lo general estas terminan en las manos y en las uñas de las personas sobretodo en los niños pequeños. Estos acostumbran a meterse las manos a la boca pudiendo tragarse los huevos.

De esta manera comienza el proceso de infección. Los huevos llegan al intestino delgado y luego viajan en forma de larva al intestino grueso. Ahí, ya como adultas toman la forma de pequeñas lombrices blancas con un tamaño de unos 5 milímetros. A los dos meses las hembras se vuelven a reproducir adhiriendo los huevos en el borde del ano. Esta produce irritación haciendo que el niño se rasque continuamente. De esta manera el círculo de contagio vuelve a iniciarse desde las manos del niño a los objetos.

¿Frente a un contagio qué se puede hacer?

Por otro lado, el tratamiento que se debe seguir es farmacológico y es muy estricto. Con una dosis se matan a los parásitos y a las dos semanas se debe repetir el tratamiento para eliminar los huevos ya eclosionados.

¿Cómo evitamos el contagio?

  • Mantener las uñas de los hijos cortas y limpias.
  • Cambie con frecuencia la ropa interior y las sábanas.
  • No comparta las toallas y lávelas habitualmente.
  • Desinfecte los inodoros.
  • Lave las manos continuamente.
  • Lave las manos con agua y jabón al niño cada vez que vaya al baño.

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