¿Qué pasa cuando sufrimos?

Sufrimos

Como dicen por ahí, «de los errores se aprende». De alguna forma, en ocasiones nos hace falta sufrir para aprender y crecer como personas, o al menos adquirir cierta sabiduría ante los fracasos y errores. Adentremenos un poco en este tan interesante tema y cómo sufrimos a lo largo de la vida.

1. Sufrimos, lloramos, sentimos y padecemos

Experimentar a lo largo de nuestras vidas un sufrimiento consecuente, somete a nuestro cerebro a grandes cambios que afectarán considerablemente nuestra manera de ver la vida. Por ejemplo, en el caso de los niños, no existe nada más dañino que una infancia dolorosa, violenta y triste. Los médicos y especialistas afirman que este sufrimiento es similar al que padece un soldado durante la guerra.

Es obvio que el sufrimiento no lo percibimos de la misma manera. Sin embargo, el sufrir no solo es un rasgo que puede ser traumático para los niños, también en los adultos representa un riesgo, sobre todo a nivel cerebral, donde podemos asumir una indefensión, que puede ocasionar una depresión, sentimientos de rabia, frustración y dolor.

2. El sufrimiento, nos ayuda a aprender

La vida no es sendero de felicidad, por el contrario, es un camino largo que hay que recorrer. Un camino en el que nos encontraremos piedras, con las cuales nos tropezaremos y que debemos aprender de esos tropiezos sin lugar a dudas, también el sufrimiento es un gran maestro, quizá el más duro de todos.

En ningún punto, el sufrimiento es agradable. Eso es un hecho, pero con fuerza de voluntad, gran autoestima y fuerza puede haber una gran capacidad de vencerlo. Nunca olvidemos esto.

3. El sufrimiento busca liberarnos

Libérate, simplemente hazlo. Si hay algo o alguien que te hace daño, haz algo. Si existe cualquier cosa que te oprima la respiración, líbrate de ello. Desahógate como mejor puedas, llora, grita, siente, di lo que sientes. Nadie merece prologar el sufrimiento, hay momentos difíciles, pero no son eternos.