Médicos reiteran que grasas saturadas siguen siendo altamente dañinas para el cuerpo humano

Médicos confirman que las carnes y aceites como el de coco inciden en niveles altos de LDL.
Médicos confirman que las carnes y aceites como el de coco inciden en niveles altos de LDL.

Desde hace muchos los médicos habían llevado unos estudios en los que decían que las grasas saturadas eran dañinas para el cuerpo humano; desde ese momento todas las dietas, hasta el día de hoy estaban rigiéndose por dicho estudio. 

Algo pasó. De un momento a otro decidieron saber qué pasaba con el organismo humano. Todos los cuerpos evolucionan, la comida también; era momento de preguntarse si acaso la realidad conocida por las grasas saturadas, habría cambiado a lo opuesto.

Médicos lo comprueban

En su momento aclararon que las investigaciones se habían basado, principalmente, en los límites de la dieta diaria; por ello decidieron realizar nuevamente el experimento que arrojó el mismo resultado.

«Queremos dejar bien claro el motivo de que la investigación científica bien realizada; respalda de forma abrumadora limitar la grasa saturada en la dieta para prevenir enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos».

Así dice el comunicado de prensa de la AHA, el autor principal de la recomendación es el Dr. Frank Sacks, quien también colabora como profesor en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Incidencias

En el mundo existen tres tipo de grasas que inciden en el comportamiento del cuerpo humano en cuanto a lo que arrojan los números del colesterol.

Se encuentran las grasas saturadas, que abarcan las carnes rojas, aceite de coco y palma, también los lácteos con todas su componente graso. Estas corresponden a aumentar el colesterol malo o LDL.

Pese a que las academias que se dedican a promover una vida saludable con el uso del aceite de coco, en la preparación de comidas «fitness»; se ha demostrado que está ligado al incremento del LDL.

Sin embargo, esto no quiere decir que se deban eliminar las grasas saturadas. Se comprobó que una dieta basada en un consumo bajo de grasas saturadas y el consumo de aceite vegetal poliinsaturado, redujo la enfermedad cardíaca en un 30%.

Este estudio fue realizado por la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA)