Adolescencia, la intención de suicidio no es llamar la atención

Adolescencia

Adolescencia, la intención de suicidio no es llamar la atención sino pedir ayuda porque la necesitan.

Alrededor del mundo el suicidio entre adolescentes y jóvenes es la primera de las diez causas de muerte. En España es la segunda causa de muerte en menores de 18 años después de los accidentes de tráfico. Los familiares, amigos y profesores reaccionan ante la idea del suicidio con rechazo, susto o huida.

Muchas personas en nuestra sociedad piensan en la actualidad que el preguntar sobre el suicidio induce a realizarlo. Esto se debe a muchos factores sociales y culturales, miedos,  y falta de formación y educación en el tema.

En las consultas de pediatría, atención primaria y urgencia son frecuentes las consulta por ideas de suicidio, gestos y autolesiones.

Anualmente se suicidan alrededor de 5 de cada 100.000 adolescentes. De un 3 a 6%  hacen un intento de suicidio y un 30% piensan en suicidio en algún momento. Por otro lado un 18% de estos adolecentes se causan autolesiones sin intención letal como el envenenamiento, cortes y quemaduras. Estas cifras constantemente han aumentado en las últimas décadas.

Adolescencia, y sus interrogantes

¿Quiénes tienen mayor riesgo de suicidarse?

Los que tengan alguna enfermedad mental como la depresión o trastorno de conducta alimentaria. También aumenta el riesgo cuando hay consumo de alcohol y otras sustancias. Cuando se está involucrado en hechos violentos, por acoso escolar o bullyng. La sensación de pérdida como duelos, ruptura de pareja, divorcio de los padres y por entornos culturales y sociales.

¿Cuáles serían los signos de alarma que debemos prestar atención ante cualquier indicio de suicidio?

Comunicar siempre la idea de suicidio directa o indirectamente. Que planifique el método y lugar del suicidio. Negar la idea o plan ante una sospecha y que lo haya intentado previamente.

¿Cómo podemos protegerlos ante cualquier idea de suicidio?

Presencia de éxito académico, planes de futuro, espiritualidad, buen apoyo y comunicación familiar. Además, la sensación de pertenencia a un grupo. Todo esto son factores importantes de protección y que debemos tomar en cuenta para evitar las ideas de suicidio.