Los niños y cinco razones para aprender de ellos

Los niños, para aprender de ellos
Los niños, para aprender de ellos

Los niños son el mejor ejemplo, su inocencia, trasparencia y sinceridad los hacen ser mejor persona. En ocasiones los hacemos a un lado cuando dicen algo, como queriendo decir “este niños no sabe lo que dice”. Y como son niños entonces pensamos que es mejor olvidar lo que dicen. Con ello, tal vez pensemos que por ser niño es mejor no tomarlo en serio, pero esto ocurre porque jamás los dejamos verdaderamente hablar.

Pero tenemos que darnos cuenta que los niños nos enseñan con su espontaneidad e inocencia. Por tanto ellos tienen mucho que enseñarnos y éstas sus cinco razones para aprender de ellos:

Los niños pasan de llorar a la risa en poco tiempo

Podemos tener un día lleno de mal humor, deprimidos o frustrado. Pero ellos formarán un berrinche y al poco tiempo estarán jugando como si nada hubiera ocurrido. No tienen problemas en seguir riéndose y divirtiéndose a los pocos minutos.

 Hacen las paces con sus compañeros en poco tiempo

Estar enojados por mucho tiempo no es característico de un niño. Pueden haber peleado con un amigo y al rato están jugando otra vez juntos. Ojalá no fuéramos tan rencorosos y fácilmente perdonáramos, y así enfocarnos en lo bueno.    

 Para ellos todo es novedoso y por tanto una aventura

Ir a un sitio común para nosotros los adultos, es en ocasiones para ellos, una aventura, algo nuevo y maravilloso.

 Lo que sea está dispuesto a convertirse en juguete

Un charco de agua para ellos es como una piscina, una rama de árbol puede ser un bate o un conjunto de piedras como obstáculos de un camino de carro.

 Su cariño es inmenso e incondicional

No importa si los hemos reprendidos, o que hayamos tenido un día difícil, su amor es incondicional y siempre estarán listos para recibir un beso, un abrazo y dispuestos a jugar con nosotros.

 Para ellos los prejuicios no existen

Cualquier niño puede ser su amigo, ellos no ven de raza, color, nacionalidad o si posee un defecto físico. Tal vez con el tiempo serán más implacables, pero es probable que esto lo aprendan de los adultos.

Entonces qué esperas, aprendamos de los niños.