Relación entre estrés y algunas enfermedades.

Relación entre estrés y algunas enfermedades.
Relación entre estrés y algunas enfermedades.

El estrés se relaciona, totalmente, con enfermedades cardiovasculares, úlceras estomacales; y otros problemas digestivos, alergias de la piel, asma, problemas del sistema inmunológico, etc., pues altera el funcionamiento y equilibrio de nuestro organismo.

Sabes por qué en situaciones de peligro o emergencia, somos capaces de:

¿Correr a mayor velocidad o mayores distancias, cargar cosas mucho más pesadas o hacer cosas que regularmente no podríamos hacer? ¿Has advertido los cambios que el estrés produce en tu cuerpo? ¿Sabes por qué se dan? 

Nuestro instinto de supervivencia nos protege, dándonos mayor fuerza y energía cuando afrontamos una situación peligrosa. Por ello, esta reacción se llama de «ataque o huida» y es parte de nuestra carga genética. Forma parte del ser humano desde la época del hombre de las cavernas.

De tal manera, en aquella época, cuando el hombre se hallaba frente a un animal; precisaba una descarga extra de energía para atacarlo, cazarlo y comer o para huir y salvar su vida. Así que, para poder hacerlo, su cuerpo reaccionaba de forma automática; activando al sistema nervioso que iniciaba la producción de diferentes substancias, especialmente adrenalina, noradrenalina y cortisol.

Estas substancias provocan: Un acrecentamiento en el ritmo cardiaco, en donde el corazón late más rápido para aumentar la cantidad de sangre y oxígeno que manda a distintos órganos y músculos. Igualmente, un aumento del nivel de azúcar en la sangre, para facilitar mayor energía. Tensión en los músculos, para permitir movimientos más rápidos y eficientes.

Así mismo, una suspensión de la digestión, para ahorrar energía y poder utilizarla en otros órganos o procesos del organismo. Mayor cantidad de sudor, para mantener una buena temperatura corporal. etc.

Enfermedades relacionadas con el estrés.

Igualmente, ante cualquier situación que percibimos como amenazante, difícil, peligrosa, problemática, etc., se dispara de manera automática este mismo mecanismo. Nuestro organismo se activa y reacciona de la misma manera, pero:

No descargamos el exceso de energía, la situación estresante no es momentánea y de vez en cuando, sino que se repite constantemente o dura más, sin darnos el tiempo necesario para recuperarnos del desgaste que sufre el organismo.

El inconveniente es que estamos tan acostumbrados a vivir así, que ya no notamos los síntomas del estrés y sus consecuencias a menos que sean muy intensos.

Si los síntomas descritos en la respuesta de ataque o huida no son tan intensos, no los percibimos o pensamos, equivocadamente que «A mí no me afecta».

Finalmente, si bien muchas de estas enfermedades pueden estar provocadas o alimentadas por el estrés, es importante que acudas al médico para que vea si la causa principal es un trastorno médico y que te dé, el tratamiento indicado.

(También puedes leer: Ansiedad social: conozcamos de qué manera se puede prevenir y tratar)

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