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¿Ortodoncia o carillas dentales para mejorar tu sonrisa?

ortodoncia o carillas dentales
Tanto la ortodoncia como las carillas dentales, aportan beneficios en pro de la estética dental. Imagen vía Freepik.es

Lucir una dentadura de comercial de dentífrico, es uno de los más grandes anhelos de toda persona que aprecie la higiene bucodental. Especialmente en la actualidad, dónde la imagen personal y lo que trasmitimos a través de ella, ha tomado un papel tan determinante en la sociedad y en las generaciones actuales. De hecho, no por casualidad el área de la estética dental, ha sido uno de los que mayor evolución ha conseguido en los últimos años, en cuanto a disciplinas odontológicas se refiere.

Tal ha sido esta evolución, que para mejorar la apariencia de la sonrisa hoy en día hay diversos tratamientos, cada uno de ellos adecuados a corregir una o varias necesidades especificas. No obstante, de acuerdo con los especialistas en estética dental de la clínica dental en Madrid Ivoria, uno de los más solicitados por los pacientes es la ortodoncia estética y las carillas dentales.

Ahora bien, aunque los beneficios de ambas técnicas son innegables, hay que tener presente varios puntos claves al momento de elegir uno de ellos. Incluso, cabe destacar que en la gran mayoría de los casos esta elección ni siquiera depende de nosotros, pues debe ser el dentista, quién luego de una serie de evaluaciones, determine el procedimiento más adecuado.

Aún así, con el propósito de despejar algunas dudas que puedas tener sobre cuál es el mejor tratamiento para mejorar la estética de la sonrisa; en esta oportunidad te hablaremos sobre algunas de las diferencias más notorias entre la ortodoncia y las carillas dentales, así como cuándo es oportuno cada tratamiento.

Ortodoncia estética vs carillas dentales

La ortodoncia estética buscar disminuir la visibilidad del tratamiento, de manera que este sea lo más imperceptible posible. Imagen vía Freepik.es

Hablamos de ortodoncia estética, cuando a diferencia de la convencional, se emplean materiales o procedimientos que buscan reducir la visibilidad de la ortodoncia, de manera que esta pase “desapercibida”. Algunos de estos tratamientos son: los brackets de zafiro, los brackets linguales y quizás el más novedoso, el sistema de ortodoncia Invisalign. Aunque a nivel estético resultan prácticamente imperceptibles (unos más que otros), la realidad es que para el usuario pueden llegar a ser un tratamiento bastante molesto (también unos más que otros).

Por su parte, las carillas dentales son quizás el tratamiento más empleado a nivel estético. Se trata de unas finas láminas que se fijan en la parte externa del diente, con el propósito de mejorar color, posición o forma del mismo. Si bien las carillas, corrigen impecablemente y en poco tiempo varios defectos de sonrisa, también se debe considerar que no suponen una solución futura a ningún problema severo en la dentadura. Por este motivo y otros motivos, no siempre supone una alternativa a la que puede optar cualquier paciente.

Teniendo claro ambos conceptos, a continuación te especificamos cuándo es oportuno cada tratamiento:

¿Cuándo es oportuna la ortodoncia?

Independientemente del tipo de ortodoncia al que puedas optar, a este tratamiento de recurre cuando se desea corregir de manera definitiva alguna de las siguientes alteraciones bucodentales:

  • Dientes torcidos o apiñados (maloclusión)
  • Dientes separados (diastemas)
  • Corrección de la mordida
  • Cierre de espacios por extracción dentaria
  • Alineación armónica de las piezas dentales

¿Cuándo es oportuno el uso de carillas dentales?

Como bien mencionamos, al uso de carillas dentales se le atribuye generalmente una condición de corrección estética. Aunque es un procedimiento que, dependiendo del material empleado (composite o porcelana) y bajo un correcto cuidado, pueden durar entre 5 a 10 años aproximadamente, no deja de ser un tratamiento netamente superficial. De hecho, muchos de los casos citados en el apartado anterior, no se corrigen con esta alternativa. Se puede considerar este tratamiento en el caso de:

  • Dientes separados (condición leve)
  • Fractura de piezas dentales (siempre que no se vea afectado el nervio)
  • Tamaño irregular de piezas dentales
  • Desgaste del esmalte dental (abrasión)
  • Corregir la tonalidad de los dientes
  • Diseño de sonrisa

Bien sea que te inclines por ortodoncia o carillas dentales, la evaluación de buenos profesionales de la salud dental es clave. Sólo partiendo de la condición de la dentadura del paciente (la cual debe estar sana), se puede idear un plan de tratamiento personalizado o incluso, recurrir a otro tipo de procedimiento también de tipo estético, como por ejemplo: el blanqueamiento dental o la cirugía gingival.

¿Es mejor la ortodoncia o la colocación de carillas dentales?

Las carillas dentales aporta resultados netamente estéticos y a nivel superficial, no modifica ni corrige la estructuración de la dentadura. Imagen vía Freepik.es

No podríamos decir que existe un mejor tratamiento que otro, puesto que ambos aportan excelentes resultados, además entra en juego nuevamente la condición o patología dental que se busca corregir. Tanto la ortodoncia como las carillas dentales, aportan beneficios en pro de la estética dental, quizás las carillas se destacan en cuanto al tiempo de aplicación o la rapidez de sus resultados, mientras que la ortodoncia brinda cambios necesarios y permanentes, más allá del efecto óptico.

Te explicamos a continuación algunos de los principales pro y contras de cada tratamiento:

  1. La colocación de carillas dentales, se realiza en un lapso aproximado de 72 horas, una vez se determina que el paciente es apto para el tratamiento y el efecto es inmediato. Por su parte, el tratamiento con ortodoncia puede llegar a extenderse desde uno a tres años, dependiendo de la condición dental del paciente.
  2. El procedimiento para la colocación de carillas, suele ser mínimamente invasivo e indoloro. Sólo en algunos casos, en los que se requiere rebajar el esmalte dental, el paciente puede presentar problemas de sensibilidad. La ortodoncia en cambio, puede generar roturas o molestias en las encías, problemas de pronunciación y dolores leves a moderados por lo que dure el tratamiento.
  3. El control odontológico en el caso de carillas es menor, por lo general basta con una visita regular cada seis meses o anual. Mientras que con los brackets, se debe recurrir al ortodoncista probablemente de manera mensual, salvo en el caso de optar por Invisalign que permite mayor libertad de tratamiento.
  4. No todos los pacientes son candidatos para la colocación de carillas. A diferencia de un sistema de ortodoncia, que puede ser aplicado en cualquier persona y a cualquier edad.
  5. Las carillas dentales proporcionan soluciones estéticas, es decir, si presentas una diastema en tus incisivos centrales, aún cuando los disimules con carillas, siempre van a estar allí. Ahora, si optas por cualquier tipo de ortodoncia, los resultados serán permanentes y duraderos.
  6. En cuanto al mantenimiento, ambos requieren técnicas específicas, pero por lo general no distan mucho de los cuidados recomendados para mantener la higiene bucodental. Quizás con la ortodoncia se requiera un cepillado más riguroso, mientras que con las carillas se debe tener prudencia con la mordida o la masticación.
  7. En cuanto al costo, el costo de las carillas puede ser significativamente mayor si lo comparamos con una ortodoncia convencional o incluso bracket de zafiro. Sin embargo, si comparamos estas mismas con un sistema Invisalign, este último puede llegar a duplicar e incluso triplicar su precio.

Sabemos que el la estética dental, más allá del tema de la higiene bucodental, juega un papel fundamental en el desarrollo de la confianza en sí mismo y la autoestima personal. Esperamos que, luego de conocer un poco más sobre las condiciones que definen la colocación entre un sistemas ortodoncia o carillas dentales, en lugar de desanimarte, acudas con un profesional de la salud dental, para iniciar un plan de tratamiento adecuado a tus necesidades. Recuerda que la sonrisa es el mejor accesorio, así como nuestra mejor carta de presentación y como tal, debemos tratarla.

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