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Cómo el masaje terapéutico puede ayudarte a convivir mejor con el dolor crónico en la edad avanzada

beneficios del masaje terapéutico para el dolor crónico en mayores
"El primer paso del día no tiene por qué ser el más difícil; entender el origen del dolor es la clave para empezar a gestionarlo con respeto y autonomía."

Los dolores no solo aparecen por un golpe o por una enfermedad, sino también por desgaste. Años de movimientos repetidos, de posturas mantenidas y de pequeñas sobrecargas que, sin hacer ruido, van dejando huella en el cuerpo. En las personas mayores, este tipo de dolor crónico se siente cada día: al levantarte de la cama, al caminar o incluso al intentar descansar por la noche.

Aviso médico: La información contenida en este artículo tiene carácter puramente informativo. El masaje terapéutico debe ser prescrito o supervisado por un profesional sanitario. Antes de iniciar cualquier tratamiento manual, consulte con su médico de cabecera para descartar contraindicaciones específicas según su historial clínico.

Cuando el dolor se instala y se vuelve persistente, la vida cotidiana se complica. Actividades sencillas como vestirte, dar un paseo o sentarte un rato a leer dejan de resultar cómodas. Muchas personas buscan alivio en medicamentos, con resultados variables y, en ocasiones, con efectos secundarios difíciles de manejar. En este tipo de situaciones, es lógico que te plantees alternativas que ayuden a convivir mejor con el dolor, siempre con prudencia y sentido común. En espacios sanitarios y de rehabilitación, el uso de camillas de masaje forma parte del entorno habitual en el que se aplican terapias manuales con un objetivo claro: aliviar, acompañar y mejorar el bienestar.

En este artículo vamos a hablar de los beneficios del masaje terapéutico para el dolor crónico en mayores, explicando qué es realmente esta técnica, en qué situaciones puede resultar útil y qué límites conviene tener presentes. Veremos cómo se integra dentro de un enfoque de cuidado global, qué tipo de dolores son más frecuentes con la edad y de qué manera el masaje puede contribuir a mejorar tu calidad de vida sin sustituir los tratamientos médicos indicados.

¿Qué entendemos por dolor crónico en las personas mayores?

Antes de hablar de terapias, conviene aclarar de qué estamos hablando. El dolor crónico se define como aquel que se mantiene en el tiempo durante meses y que persiste más allá de la curación inicial de los tejidos. En la edad avanzada, suele estar relacionado con cambios propios del envejecimiento, enfermedades articulares o problemas musculares que se arrastran durante años.

En España, el dolor crónico afecta a una parte muy importante de la población adulta y su impacto aumenta con la edad. Los datos disponibles muestran que esta situación influye de forma directa en la autonomía personal, el estado de ánimo y la participación social de las personas mayores (Fundación Grünenthal, 2025).

Tipos de dolor más frecuentes en la edad avanzada

En la práctica diaria, el dolor crónico en personas mayores suele presentarse de varias formas. Las más habituales son:

  • Dolor articular: frecuente en rodillas, caderas, manos y columna. Aparece con la artrosis y genera rigidez, sobre todo al comenzar el movimiento.
  • Dolor lumbar: localizado en la parte baja de la espalda. Puede empeorar al estar mucho tiempo de pie o sentado.
  • Dolor cervical: afecta al cuello y a los hombros, con sensación de tensión constante.
  • Dolor muscular: relacionado con contracturas o falta de movilidad, que provoca molestias difusas.
  • Dolor neuropático: descrito como quemazón, hormigueo o pinchazos, más común en personas con diabetes o antecedentes neurológicos.

Cada uno de estos dolores se vive de manera distinta, aunque todos comparten algo en común: limitan la comodidad y reducen la sensación de control sobre el propio cuerpo.

Cómo afecta el dolor crónico a la calidad de vida

“Impacto del dolor crónico en la calidad de vida”
«Cuando el dolor crónico se cronifica, deja de ser un síntoma físico para convertirse en un factor que condiciona el descanso, el ánimo y la libertad de movimiento.»

El dolor persistente no se queda en una simple molestia física. Su influencia se extiende a distintos aspectos de la vida diaria, que se relacionan entre sí:

  • Descanso: el dolor dificulta conciliar el sueño y provoca despertares nocturnos
  • Movilidad: moverte menos genera pérdida de fuerza y mayor rigidez
  • Estado de ánimo: la incomodidad constante favorece la apatía y el desánimo
  • Autonomía: depender de ayuda para tareas básicas reduce la confianza personal

Cuando estos factores se acumulan, el impacto sobre el bienestar general es considerable. Por eso, el abordaje del dolor en personas mayores suele plantearse desde una perspectiva amplia y adaptada a cada situación.

¿Qué es el masaje terapéutico y en qué se diferencia de un masaje relajante?

El término “masaje” se utiliza de forma muy general, aunque no todas las técnicas tienen el mismo objetivo ni la misma aplicación. Conviene distinguir bien qué entendemos por masaje terapéutico para evitar confusiones y expectativas poco realistas.

El masaje terapéutico es una técnica manual aplicada por profesionales formados, con un propósito concreto relacionado con el alivio del dolor, la mejora de la movilidad y la recuperación funcional. Se apoya en el conocimiento de la anatomía y se adapta a las necesidades de cada persona.

Este tipo de masaje:

  • Se centra en zonas específicas con molestias
  • Ajusta la presión y la duración según la tolerancia
  • Forma parte de un plan de cuidado más amplio.

Por el contrario, no se trata de una técnica pensada únicamente para la relajación general ni de una solución rápida para eliminar el dolor de forma definitiva.

Diferencias prácticas entre masaje terapéutico y masaje relajante

Para aclararlo mejor, resulta útil una comparación sencilla:

AspectoMasaje TerapéuticoMasaje Relajante
Objetivo principalAlivio del dolor y mejora funcionalSensación de bienestar y calma
IntensidadAdaptada al paciente (puede ser firme)Suave, rítmica y uniforme
EnfoqueZonas concretas con patología o molestiaTratamiento global de todo el cuerpo
ProfesionalPersonal sanitario (Fisioterapeuta)Personal de bienestar / Wellness
ResultadoMayor movilidad y alivio progresivoRelajación inmediata y momentánea

*Nota: En casos de dolor crónico, Sanidad.es recomienda siempre la supervisión de un fisioterapeuta colegiado.

Ambos pueden ser agradables, aunque su finalidad y sus efectos son distintos.

Objetivos del masaje terapéutico en personas mayores

En la edad avanzada, el masaje terapéutico persigue metas muy concretas, siempre ajustadas a cada situación personal:

  • Disminuir la sensación de rigidez al iniciar el movimiento
  • Facilitar una movilidad más cómoda en el día a día
  • Contribuir a un descanso nocturno más reparador
  • Favorecer una sensación general de bienestar corporal.

Estos objetivos se relacionan directamente con la experiencia cotidiana del dolor y buscan mejorar cómo se vive, no eliminarlo de forma absoluta.

Beneficios del masaje terapéutico para el dolor crónico en mayores

Hablar de los beneficios del masaje terapéutico para el dolor crónico en mayores implica hacerlo con realismo y basado en datos. La evidencia científica disponible señala que esta técnica puede aportar mejoras significativas en determinadas personas, aunque los resultados varían según la situación individual y el tipo de dolor (National Center for Complementary and Integrative Health, 2024).

Zonas de mayor eficacia del Masaje Terapéutico

Región Lumbar Cervicales y Hombros Articulaciones (Rodilla/Cadera) Tejido Miofascial

1. Alivio del dolor persistente y reducción de la rigidez

Uno de los efectos más valorados del masaje terapéutico es la disminución de la sensación de dolor mantenido. Al trabajar sobre músculos y tejidos tensos, se facilita la relajación local y se reduce la rigidez que aparece tras periodos de reposo prolongado. Muchas personas describen una mayor facilidad para moverse al levantarse por la mañana o después de estar sentadas un tiempo.

2. Mejora de la movilidad y de la función diaria

El masaje aplicado de forma regular puede ayudar a que las articulaciones se muevan con mayor soltura. Esta mejora se traduce en gestos cotidianos más cómodos, como caminar, subir escaleras o alcanzar objetos. En casos de dolor lumbar crónico, los estudios indican beneficios a corto plazo en el alivio del dolor y la función física (Furlan et al., 2015).

3. Apoyo al descanso nocturno y al sueño reparador

El dolor interfiere con el sueño y el descanso insuficiente aumenta la percepción de molestia. El masaje terapéutico favorece un estado de relajación que facilita conciliar el sueño y reduce los despertares nocturnos. Este efecto contribuye a que te sientas con más energía durante el día.

4. Bienestar emocional y sensación de calma

El contacto terapéutico y la atención personalizada generan una sensación de cuidado que influye de forma positiva en el ánimo. Diversas investigaciones señalan que el masaje puede reducir la percepción de estrés y favorecer un estado emocional más estable, algo especialmente relevante en personas mayores con dolor persistente (NCCIH, 2024).

5. Acompañamiento dentro de un enfoque de envejecimiento activo

El masaje terapéutico se integra como una herramienta de apoyo dentro de un enfoque más amplio de cuidado y envejecimiento activo. No sustituye a otros tratamientos, aunque puede complementar programas de ejercicio adaptado, fisioterapia y medidas de autocuidado, tal y como recomiendan los modelos de atención multidisciplinar en geriatría (Sousa et al., 2025).

¿En qué casos puede ser especialmente útil el masaje terapéutico?

El masaje terapéutico no resulta adecuado para todas las personas ni para todas las situaciones, aunque existen contextos en los que puede ofrecer un apoyo claro dentro del abordaje del dolor crónico en la edad avanzada. Siempre conviene valorar cada caso de manera individual, teniendo en cuenta el estado general de salud, el tipo de dolor y las recomendaciones del profesional sanitario que lleve el seguimiento.

En términos generales, el masaje terapéutico puede ser de ayuda en los siguientes casos:

  1. Dolor articular asociado a artrosis: en personas con rigidez en rodillas, caderas o manos, el trabajo manual puede facilitar el movimiento y reducir la sensación de agarrotamiento, sobre todo al iniciar la actividad.
  2. Dolor lumbar persistente: cuando el dolor en la zona baja de la espalda limita la marcha o las tareas diarias, el masaje puede contribuir a relajar la musculatura que rodea la columna y mejorar la tolerancia al movimiento, como indican las revisiones clínicas sobre dolor lumbar crónico (Furlan et al., 2015).
  3. Tensión muscular mantenida: en personas que adoptan posturas prolongadas o se mueven menos por miedo al dolor, el masaje ayuda a disminuir la sensación de sobrecarga muscular.
  4. Alteraciones del descanso relacionadas con el dolor: el masaje puede favorecer un estado de relajación corporal que facilite el sueño, algo especialmente relevante cuando el dolor interrumpe el descanso nocturno (NCCIH, 2024).
  5. Procesos de envejecimiento activo con dolor controlado: dentro de programas que incluyen ejercicio adaptado y fisioterapia, el masaje puede actuar como complemento para mejorar la sensación corporal y la adherencia a las rutinas de movimiento (Sousa et al., 2025).

Cada uno de estos escenarios requiere una valoración previa. El objetivo siempre es mejorar la forma en que se vive el dolor y favorecer una mayor comodidad en el día a día.

Frecuencia, duración y precauciones en personas mayores

“Frecuencia y precauciones del masaje terapéutico”
«La seguridad es la base del bienestar: adaptar la frecuencia y conocer los límites clínicos permite que el masaje sea una herramienta segura y eficaz a largo plazo.»

Uno de los aspectos que más dudas genera es cómo y cada cuánto tiempo puede aplicarse el masaje terapéutico en personas mayores. Aquí conviene ser prudentes y evitar recomendaciones rígidas.

Cada cuánto tiempo puede valorarse el masaje terapéutico

La frecuencia del masaje depende de varios factores, entre ellos la intensidad del dolor, la tolerancia individual y el objetivo del tratamiento. De forma orientativa:

  • En fases iniciales de dolor persistente, puede valorarse una frecuencia semanal
  • En situaciones más estables, el masaje puede espaciarse cada dos o tres semanas
  • Como apoyo al bienestar general, algunas personas optan por sesiones mensuales.

Estas orientaciones deben ajustarse siempre a la respuesta de cada persona y a las indicaciones del profesional que supervise el proceso.

Duración e intensidad orientativas de las sesiones

En personas mayores, menos suele ser más. Las sesiones no necesitan ser largas para resultar útiles. A continuación se muestra una orientación general:

Aspecto ClaveOrientación Habitual
Duración de la sesiónEntre 30 y 45 minutos (evita la fatiga tisular)
IntensidadModerada y adaptada al umbral de sensibilidad
Zonas tratadasÁreas específicas con mayor carga o molestia
RitmoProgresivo, respetuoso y con comunicación constante

Una intensidad excesiva puede generar incomodidad posterior. Por ese motivo, el masaje terapéutico en la edad avanzada se adapta siempre a la sensibilidad de los tejidos y al estado general de la persona.

Cuándo NO está indicado el masaje terapéutico

Existen situaciones en las que el masaje no resulta aconsejable o requiere una valoración médica previa. Entre ellas se incluyen:

  • Procesos infecciosos activos o fiebre
  • Problemas circulatorios graves sin control
  • Trombosis venosa diagnosticada
  • Heridas abiertas o lesiones cutáneas recientes
  • Dolor de causa no aclarada.

Ante cualquiera de estas circunstancias, lo prudente es consultar antes con el profesional sanitario de referencia. El masaje terapéutico se plantea siempre desde la seguridad y el sentido común.

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Señales de alerta durante el masaje

Si durante o después de la sesión experimenta dolor agudo (punzante), mareos, entumecimiento repentino o hematomas inexplicables, suspenda el tratamiento y contacte con su profesional de salud.

El masaje terapéutico como aliado en la autonomía y el bienestar senior

Vivir con dolor crónico en la edad avanzada supone un reto diario que afecta al cuerpo y al ánimo. Afrontarlo requiere un enfoque realista, centrado en mejorar la calidad de vida y en mantener la mayor autonomía posible. Dentro de ese planteamiento, los beneficios del masaje terapéutico para el dolor crónico en mayores se entienden como un apoyo valioso, integrado en un cuidado global y personalizado.

La evidencia disponible muestra que el masaje terapéutico puede contribuir a aliviar la rigidez, facilitar el movimiento, favorecer el descanso y mejorar el bienestar emocional, siempre que se aplique con criterio y de forma adaptada (NCCIH, 2024; Fundación Grünenthal, 2025). No se trata de una solución milagrosa ni de un sustituto de la atención médica, aunque sí de una herramienta que ayuda a convivir mejor con el dolor.

Cuidar el cuerpo con respeto, moverse dentro de las posibilidades y contar con apoyos adecuados forma parte de un envejecimiento más confortable. El masaje terapéutico puede encajar en ese camino cuando se utiliza con prudencia y con información clara.

Referencias consultadas:

  • Fundación Grünenthal. (2025). El impacto del dolor crónico en el bienestar personal y social en España (Informe). Fundación Grünenthal
  • Furlan, A. D., Imamura, M., Dryden, T., & Irvin, E. (2015). Massage for low-back pain. Cochrane Database of Systematic Reviews, (9), CD001929. https://doi.org/10.1002/14651858.CD001929.pub3
  • National Center for Complementary and Integrative Health. (2024). Massage therapy: What you need to know. National Institutes of Health. https://www.nccih.nih.gov/health/massage-therapy-what-you-need-to-know
  • Sousa, L., Marques-Vieira, C., Caldevilla, M. N., Henriques, C. M., & Severino, S. (2025). Management of chronic pain in elderly patients: The central role of multidisciplinary care. Geriatrics, 10(4), 110. https://doi.org/10.3390/geriatrics10040110

Preguntas frecuentes sobre masaje terapéutico y dolor crónico en mayores

Preguntas frecuentes sobre masaje terapéutico y dolor crónico en mayores

A lo largo de los años, muchas personas mayores y familiares plantean dudas muy similares. Aquí respondo a las más habituales de forma clara y tranquila.

¿El masaje terapéutico es seguro a partir de cierta edad?

Sí, siempre que se adapte a la persona y se realice por profesionales formados. La edad por sí sola no impide recibir masaje, aunque sí exige mayor cuidado.

¿Puede el masaje sustituir a la medicación para el dolor?

El masaje se considera una herramienta de apoyo. Puede ayudar a reducir la sensación de dolor y mejorar la función, aunque no reemplaza los tratamientos médicos prescritos. Cualquier ajuste de medicación debe consultarse previamente.

¿Cuándo se empiezan a notar los efectos del masaje terapéutico?

Algunas personas notan alivio tras las primeras sesiones, mientras que en otras los cambios son más progresivos. La respuesta depende del tipo de dolor y de la situación personal.

¿Es normal notar molestias después de una sesión?

Puede aparecer una sensación de cansancio o ligera molestia transitoria, sobre todo al inicio. Estas sensaciones suelen ser leves y desaparecen en poco tiempo.

¿Se puede combinar el masaje con ejercicio o fisioterapia?

Sí, de hecho suele formar parte de un enfoque integral del dolor crónico en personas mayores, junto con ejercicio adaptado y otras medidas de cuidado (Sousa et al., 2025).