El ecoismo: el miedo profundo a ser percibidos como narcisista

El ecoismo
El ecoismo es un rasgo de la personalidad porque en mayor o menor medida puede estar presente en todos nosotros

No quieren que los demás los haga sentir especiales

El ecoismo es un rasgo de la personalidad porque en mayor o menor medida puede estar presente en todos nosotros. Se trata de un profundo miedo a que los demás lo perciban como narcisista.  Los narcisistas les encantan sentirse especiales pero los ecoistas eso no les gusta. No quieren que los demás les haga sentir especiales. Si eso sucede pueden sentirse incómodos e incluso enfadarse.

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Si ese deseo de pasar desapercibidos es muy grande puede hacerse referencia a una personalidad ecoista propiamente dicha. Esto es porque ese rasgo prevalece sobre los demás determinando profundamente las actitudes y comportamiento de las persona.

No hay que confundir modestia con ecoismo. El ecoista siente temor de proyectar una imagen egocéntrica, narcisista y egoísta que puede provocar rechazo y críticas. El resultado sería que esta persona tratará de silenciar por completo su “yo”.

El ecoismo
el ecoismo es un mecanismo de introversión defensiva.

El ecoismo. ¿Cómo se forma?

Es un rasgo de la personalidad porque es el resultado de la puesta en práctica de una estrategia de supervivencia.  En algún momento de la infancia estas personas pensaron que serian amados si molestaban lo menos posible a los demás.

Unos padres narcisistas pueden condicionar el amor a sus hijos si estos les molestan lo menos posible. Por supuesto esto puede crear las bases para una personalidad ecoista. No obstante, con seguridad se trata de un patrón de respuesta imitado. Esto significa que esta personalidad es el resultado de una educación ecoista. Los padres al ser ecoista trasmiten ese pavor a ser especial y pedir más.

Si los padres castigan el orgullo normal que los niños pueden experimentar por sus logros tachándolos de arrogantes y egoístas pueden marcar en sus vidas una actitud ecoista. Desde esta perspectiva el ecoismo es un mecanismo de introversión defensiva. Esta suele surgir producto de la sensación de  culpa por haber sido en algún momento demasiado “demandante” o “difíciles de contentar”. Es así que el ecoista ha aprendido a sobrevivir haciéndose eco de las necesidades de otras personas.

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