Plan de alimentación para un hígado graso, ¿Qué alimentos incluye?

Plan de alimentación para un hígado graso
Este es un trastorno que se desarrolla debido a la acumulación de grasa en las células hepáticas.

Ayuda a mejorar el funcionamiento hepático

Una dieta para el hígado graso se relaciona a un plan de alimentación que ayuda a mejorar el funcionamiento hepático. El objetivo de ella es ayudar a combatir la acumulación de grasa y disminuir los síntomas de esta enfermedad.

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Antes de recurrir  a medicamentos es aconsejable hacer cambios en la dieta para poder mejorar. Pero ¿qué  es el hígado graso? es también conocido en términos médicos como esteatosis hepática. Este es un trastorno que se desarrolla debido a la acumulación de grasa en las células hepáticas.

A través de una prueba sanguínea y una biopsia hepática se puede confirmar el diagnóstico del hígado graso. De acuerdo a los síntomas y severidad el médico puede prescribir algunos medicamentos. Sin embargo, la mayor parte del tratamiento depende la alimentación.

Plan de alimentación para un hígado graso. Alimentos que son permitidos

Plan de alimentación para un hígado graso
Debe excluir los alimentos que aumenten la concentración de glucosa en la sangre

Para este tipo de trastorno es recomendado los alimentos que aportan nutrientes como el omega 3, antioxidantes, vitaminas y minerales. Asegúrate de consumir ingredientes como:

  • Pescados grasos (salmón, atún, sardina, etc).
  • Carnes magras como el pollo y el pavo.
  • Yogurt natural bajo en grasa.
  • Legumbres (moderadamente).
  • Frutos secos y semillas.
  • Cereales integrales en especial la avena y el arroz integral.
  • Frutas y verduras frescas.

Y ¿qué hay de los alimentos prohibidos?      

Por otro lado, quienes sufren de un hígado graso tienen un metabolismo más lento y presentan mayor resistencia a la insulina. Motivo a eso su alimentación debe excluir los alimentos que aumenten la concentración de glucosa en la sangre y la formación de células grasas. Estos incluyen:

  • Azúcar refinado y derivado.
  • Pan y productos de bollería industrial.
  • Cereales refinados para el desayuno.
  • Refrescos, gaseosas y bebidas deportivas.
  • Patata fritas o de paquete.
  • Cerveza y bebidas alcohólicas.
  • Lácteos enteros, etc.

En general, la mejor dieta en particular, es la que se adapta a la edad, estado nutricional y peso actual.

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