Razones por las que nos rascamos durante el día, una señal de alerta

Razones por las que nos rascamos
El rascarnos es una reacción automática y no lo podemos controlar.

También la causa de mayor irritación e infección

En este artículo conoceremos las razones por las que nos rascamos, algo que hacemos  unas cuantas veces cada día. Cuando desaparece esa necesidad de rascarnos no quiere decir que cesó el picor, es solo que el cerebro dejó de mandar la señal de alerta. Utilizar las uñas u otro elemento donde tenemos picor puede ser una sensación muy placentera. Sin embargo, también puede ser la causa de mayor irritación e infección.

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Razones por las que nos rascamos ¿Qué sucede cuando lo hacemos?

Cada uno de los milímetros de dermis de los más de 2 metro de piel que tenemos, está expuesto. Así como sucede con el sistema inmune en nuestro interior la piel también cuenta con un equipo de defensa. Esta nos ayuda a prevenir cualquier amenaza.

Razones por las que nos rascamos
Con relación a la piel, está comprobado que el estrés produce mayor picazón.

La picazón o prurito es un aviso del cuerpo que nos alerta ante un peligro que está en nuestra piel. Son muchos los estímulos que pueden provocarnos picazón. Los más comunes serían:

El polvo

    • El cabello
    • La ropa
    • Los insectos

    Al entran en contacto con la dermis, los receptores superficiales envían un mensaje desde la médula espinal hasta el cerebro. Es lo que ocasionará la sensación de picor.

    Hay otras razones por las que nos rascamos y van desde una reacción alérgica a estar nerviosos o angustiados. El rascarnos es una reacción automática y no lo podemos controlar. Como es una respuesta inmediata de nuestro cuerpo hacia una amenaza externa no contamos con autonomía para dejar ese hábito.

  • Y ¿Por qué nos rascamos cuando estamos nerviosos?

    Como muchos sabemos el estrés trae consecuencias negativas en nuestro organismo. Con relación a la piel, está comprobado que el estrés produce mayor picazón. Esto se debe a que activa el sistema inmune y aumenta las señales enviadas al cerebro desde la piel. Muchas personas estresadas, preocupadas o presionadas han experimentado picores insoportables. Como consecuencia de ello pueden desencadenar en dermatitis, eccemas e infecciones.

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