
Existen algunas visitas al médico que nos dejan preocupados. Seguro que alguna vez te pasó estar en una fría sala de espera, nervioso antes de entrar a la consulta y con una serie de preguntas que desconoces cómo formularlas.
Descubrir al doctor Mallol, un antes y un después
A mi mujer le pasaba lo mismo hasta que conoció al doctor Mallol y todo cambió. Desde luego que se ha granjeado una gran fama en su labor de ginecologia figueres, puesto que su consulta es un lugar tranquilo y calmado, donde las pacientes que acuden saben que van a sentirse escuchadas, tranquilas y en las mejores manos.
No estamos ante un ginecólogo sin más, hablamos de un profesional que trata a cada mujer como si fuese alguien de la familia, con una empatía que se puede notar desde el primer saludo.
En la primera experiencia que tuvo acudió recomendada hará un par de años por una amiga. Como es lógico entró nerviosa, ya que a ella hasta los chequeos rutinarios le ponen así y salió con una sonrisa, puesto que el doctor le respondió algunas dudas que llevaba años callando. Le dijo “No te preocupes por nada”, con una voz tranquila y mirándola a los ojos como si se conociesen desde hace muchos años.
Esta forma tan cercana y familiar de tratar al paciente, de forma clara, sin tecnicismos innecesarios, hace que los pacientes se sientas personas, no un número más.
El que la amabilidad no sea postureo y sea genuina es importante. El doctor Mallol hace sentir cómodo al paciente desde que llega. Si por ejemplo, como le pasó a mi mujer, llega preocupada por algo del ciclo, un dolor que desconoces de donde viene o tienes dudas sobre anticonceptivos, lo que hace es escuchar sin interrumpir, asiente, toma las notas pertinentes y te lo cuenta.
El enfoque familiar marca la diferencia
Son muchos los pacientes que hablan con él de cosas que nunca le contarían a otro médico. Hablamos de temas como temores hacia la maternidad, cambios hormonales o temas tan íntimos como la lívido. Él lo que hace es responder de manera natural, sin juicios.
Un valor importante, la empatía
Si algo destaca es por ser empático. Con él no vas a encontrar al típico doctor que mira el reloj mientras está auscultando. Lo que hace es dedicar tiempo de verdad y de calidad a cada una de las citas que tiene, puesto que explica todo, dibuja esquemas si es necesario o recomienda cambios en la dieta con ejemplos del día a día.
Suele quedarse con los detalles personales, porque mi mujer me dijo que se acordaba de sus rutinas y preocupaciones, lo que ayuda a que la paciente vuelva por la confianza que genera. Esto ha hecho que pacientes de toda la zona, lo elijan puesto que saben que no existen prisas ni tratamientos en serie, cada paciente tiene su propia historia y merece la pena conocerla.
El aire fresco de la cordialidad
En el mundo en general y en el médico en particular, todo parece ir muy deprisa, por lo que la cordialidad que ofrece es un soplo de aire de lo más refrescante. Siempre recibe con una sonrisa, ofrece un asiento cómodo y hasta hace bromas para así quitar hierro a todo.
Una calidez que se agradece y que ha querido también que la tenga todo su equipo médico. Los recepcionistas te llaman por tu nombre me dice mi mujer, los tiempos de espera son razonables y el ambiente que se vive invita a esta relajado. Estamos en una clínica en la que las mujeres se sienten como en casa.
Los resultados están a la vista
En su clínica se realizan por su parte revisiones de carácter anual impecables, así como unos certeros diagnósticos tempranos que lo que hacen es evitar complicaciones, o partos que se planifican con tranquilidad. Algunas amigas han pasado por una serie de embarazados complicados con él a su lado y el tranquilizar a la paciente tiene un efecto que ni la mejor de las pastillas.
Este tipo de enfoque, para las personas que están buscando fertilidad o menopausia, lo que ayuda es a desdramatizar procesos de gran dureza. No se venden milagros, se ofrecen una serie de soluciones realistas con el mayor cariño.
¿Qué es realmente lo que hace tan especial al doctor Mallol?
Está claro que su experiencia, puesto que lleva años en ginecología en general, obstetricia y más, pero especialmente la gran humanidad. En Figueres, donde muchas veces la sanidad pública suele tener saturaciones, el proporciona un servicio privado que es accesible, que opta por la transparencia y donde los precios son lógicos. Todo ello, además de ofrecer citas puntuales, seguimiento personalizado y está abierto siempre para dudas telefónicas o WhatsApp. ¿A qué esperas para conocerle?






























