Recupera el control de tu cuerpo sin cirugía: así funciona la silla Emsella

Qué es la silla Emsella
Mujer durante una sesión con la silla Emsella, una tecnología no invasiva para fortalecer el suelo pélvico.

Resulta bastante incómodo y desconcertante no poder controlar nuestro cuerpo como generalmente lo hacíamos. Muchas personas, especialmente a medida que pasan los años o después de ciertos eventos como el parto, empiezan a notar algo que jamás imaginaron: pérdida de orina sin previo aviso. Y lo pero es que, no es solo una molestia física, sino también emocional. Afecta la seguridad, las relaciones sociales e incluso la autoestima.

Ahora bien, si estás leyendo esto, lo más probable es que estés en esta situación y necesites encontrar una solución eficaz y real. Una opción que no implique cirugía, que no sea invasiva y que, preferiblemente, no requiera un proceso doloroso o complejo. Y ahí es donde aparece Emsella, una tecnología médica que ha causado un gran impacto en el tratamiento de la incontinencia urinaria. Pero cuidado: esto no es una moda pasajera, sino un avance clínico serio, validado por estudios científicos y profesionales de la salud a nivel internacional.

En este artículo te voy a explicar, qué es la silla Emsella, cómo funciona la estimulación electromagnética del suelo pélvico, qué beneficios tiene, en qué casos se recomienda, qué tan efectiva es la silla, cuánto cuesta el tratamiento y qué debes tener en cuenta antes de probarla. Hablaremos desde la evidencia y también desde la experiencia práctica. Vamos allá.

¿Qué es la silla Emsella? Definición médica y propósito terapéutico

La silla Emsella es un dispositivo médico no invasivo diseñado para tratar la incontinencia urinaria a través de la estimulación electromagnética del suelo pélvico. Es decir, sin cirugía, sin agujas, sin tener que desvestirse. Uno simplemente se sienta y deja que la tecnología haga su trabajo.

Este tratamiento se basa en una tecnología llamada HIFEM (High-Intensity Focused Electromagnetic), que genera campos electromagnéticos focalizados de alta intensidad. Estos campos inducen miles de contracciones musculares supramáximas en los músculos del suelo pélvico, mucho más intensas de las que podrías lograr con ejercicios de Kegel tradicionales.

Para que te hagas una idea, una sola sesión de 30 minutos con la silla Emsella equivale a más de 11.000 contracciones musculares. Y esto no es solo un dato llamativo: es la base fisiológica que permite que los músculos responsables de mantener el control de la vejiga se fortalezcan, mejoren su tono y recuperen funcionalidad.

Este tratamiento, ha mostrado ser útil en casos de urgencia urinaria, e incluso, como apuntan algunos estudios preliminares, en mejoras en la función sexual y la disfunción eréctil masculina (Zerbib et al., 2021).

No estamos hablando de magia, sino de ciencia aplicada al confort y la calidad de vida. La silla Emsella ha sido aprobada por la FDA y cuenta con estudios clínicos publicados en revistas; como Neurourology and Urodynamics, lo cual la posiciona como una solución realmente funcional, profesional y segura (Gilling et al., 2019; Samoudi et al., 2020).

¿Cómo funciona la tecnología HIFEM? Ciencia detrás del tratamiento

Qué es la silla Emsella infografía

La clave del éxito de la silla Emsella está en una tecnología de nombre poco familiar pero de efectos muy reales: HIFEM, es decir, estimulación electromagnética focalizada de alta intensidad. Puede sonar complejo, pero si te lo explico paso a paso, verás que su funcionamiento es tan lógico como impresionante.

A continuación te muestro cómo actúa el tratamiento desde el momento en que te sientas hasta cómo responde tu cuerpo, dividido en fases fáciles de entender:

1. Aplicación del campo electromagnético focalizado

  • El paciente se sienta completamente vestido en una silla ergonómica especialmente diseñada.
  • Desde la base del asiento, la silla Emsella genera un campo electromagnético focalizado y potente que atraviesa ropa, tejidos y piel sin causar dolor ni incomodidad.
  • Esta energía penetra hasta los músculos del suelo pélvico, alcanzando una profundidad que ningún ejercicio convencional podría conseguir.

Según Gilling et al. (2019), este tipo de estimulación es capaz de activar fibras musculares profundas y neuromusculares que normalmente no se activan en los ejercicios voluntarios como los Kegels.

2. Inducción de contracciones supramáximas

  • Una vez el campo está en funcionamiento, se producen contracciones musculares supramáximas, es decir, mucho más intensas que las que podrías hacer conscientemente.
  • Cada sesión de 28 a 30 minutos genera más de 11.000 contracciones.
  • Estas contracciones:
    • Fortalecen el tono muscular
    • Mejoran la resistencia
    • Reeducan el control neuromuscular.

Samoudi et al. (2020) comprobaron que las contracciones supramáximas inducidas por HIFEM producen adaptaciones musculares estructurales comparables a un programa avanzado de fisioterapia, pero en menos tiempo.

3. Respuesta del cuerpo: regeneración muscular y control urinario

  • A través de sesiones repetidas (normalmente entre 6 y 8, dos veces por semana), el cuerpo comienza a:
    • Restaurar la fuerza del suelo pélvico
    • Reestablecer el control involuntario sobre los esfínteres
    • Reducir o eliminar las pérdidas de orina, especialmente en casos de incontinencia de esfuerzo.
  • En mujeres, esto tiene una correlación directa con el cierre adecuado de la uretra. En hombres, especialmente tras una prostatectomía, mejora la capacidad de sostener la vejiga.

Zerbib et al. (2021) observaron en su estudio piloto que los hombres tratados con HIFEM mejoraron su puntuación en escalas clínicas de continencia después de seis sesiones.

4. No invasivo, sin recuperación, sin complicaciones

  • A diferencia de otros métodos (cirugía, láser, inyecciones), el tratamiento con Emsella es completamente no invasivo:
    • No hay agujas
    • No se requiere anestesia
    • No hay tiempo de recuperación.
  • Puedes sentarte en la silla, leer un libro o revisar el móvil, y 30 minutos después, volver a tus actividades diarias como si nada.

¿Qué beneficios ofrece la silla Emsella para la salud del suelo pélvico?

Ya te adelanté que, los beneficios del tratamiento Emsella no se limitan a detener las pérdidas de orina, aunque esto ya sería suficiente para muchas personas. Hay mucho más detrás de su impacto en la salud pélvica y el bienestar general.

Veamos algunos de los beneficios más importantes de este tratamiento:

  • Mejora del control urinario: la gran mayoría de pacientes reporta una reducción significativa o desaparición total de los episodios de incontinencia después del tratamiento. Esto ha sido corroborado por ensayos clínicos como los de Gilling et al. (2019), donde el grupo tratado mostró mejoras muy superiores al grupo placebo.
  • Fortalecimiento del suelo pélvico: las contracciones inducidas no solo mejoran el tono muscular, sino que restauran la función neuromuscular, lo que ayuda a prevenir futuros episodios de incontinencia.
  • Efecto positivo sobre la vida sexual: en mujeres, se ha observado una mejora en la percepción de la sensibilidad vaginal y la satisfacción sexual. En hombres, estudios como el de Zerbib (2021) apuntan a mejoras en la disfunción eréctil secundaria.
  • No invasivo y sin efectos secundarios relevantes: a diferencia de otras opciones como cirugía, láser o inyecciones, Emsella no requiere recuperación ni provoca dolor. Tampoco interfiere con medicación ni tratamientos paralelos.
  • Aplicación cómoda y rápida: cada sesión dura solo 28-30 minutos, no requiere preparación especial y puede hacerse incluso en la hora del almuerzo. Esto la convierte en una opción accesible para personas con agendas apretadas.
  • Beneficio emocional: recuperar el control del cuerpo mejora significativamente la autoestima, la seguridad y la calidad de vida.

¿En qué casos se recomienda el uso de Emsella? Indicaciones clínicas

Como te he ido contando, la silla Emsella está especialmente indicada en personas que sufren incontinencia urinaria de esfuerzo, es decir, aquellas pérdidas que se producen al toser, reír, hacer ejercicio o cargar peso. También está recomendada para casos de incontinencia por urgencia, donde hay una necesidad repentina y difícil de controlar de orinar.

Otras situaciones donde el tratamiento puede ser útil:

  • Mujeres en posparto, especialmente tras partos vaginales que hayan debilitado el suelo pélvico
  • Personas mayores con atrofia muscular pélvica
  • Hombres que han sido sometidos a cirugía de próstata y presentan escapes involuntarios
  • Mujeres que atraviesan la menopausia, etapa en la que los tejidos de la zona pélvica pierden elasticidad y tono muscular.

Dicho esto, es fundamental que cualquier decisión sobre el uso de Emsella se tome tras una valoración médica. No todas las incontinencias son iguales, y un diagnóstico preciso siempre es el mejor punto de partida.

¿Qué tan efectiva es la silla Emsella según estudios científicos?

Una de las preguntas más buscadas y necesarias: ¿Qué tan efectiva es la silla Emsella?

Para responder esto, hay que hacerlo con respaldo científico.

Estudios clínicos han demostrado que la efectividad del tratamiento Emsella es alta en la mayoría de los pacientes. Por ejemplo:

  • Gilling et al. (2019) realizaron un estudio doble ciego, multicéntrico y controlado con placebo, demostrando que más del 95% de las mujeres tratadas reportaron una mejora significativa de los síntomas de incontinencia urinaria.
  • Samoudi et al. (2020) encontraron que la calidad de vida de las participantes mejoró de forma notable después de solo seis sesiones. Además, la frecuencia de episodios de pérdida disminuyó más de un 60% respecto al grupo control.
  • En hombres, Zerbib et al. (2021) también observaron mejoras significativas en el control urinario tras cirugía de próstata.

Es decir, no solo hay percepción subjetiva de mejora. Existen datos objetivos y medibles: menos episodios de escapes, más tiempo entre micciones, mejor tono muscular, y, sobre todo, mejor calidad de vida.

Por supuesto, la efectividad puede variar ligeramente según el caso clínico, la edad, la constancia en las sesiones y los hábitos asociados. Pero los resultados generales sitúan a Emsella como una de las soluciones más prometedoras y respaldadas por evidencia en el tratamiento de la incontinencia urinaria.

¿Cuánto cuesta el tratamiento con silla Emsella?

Cuánto cuesta el tratamiento con silla Emsella
Imagen promocional del tratamiento con la silla Emsella, una opción no invasiva para mejorar la incontinencia urinaria en hombres y mujeres. Cortesía de la Clínica de la Dra. Mirta Herrero en Madrid. No somos propietarios de la licencia de esta imagen; fue cedida únicamente con fines informativos y educativos.

Una de las preguntas más frecuentes que recibo es: ¿Cuánto cuesta el tratamiento con silla Emsella? Y es completamente lógico. Aunque la salud no tiene precio, todos queremos saber si está al alcance y si vale lo que cuesta.

Ahora bien, precio puede variar según la clínica, la ciudad y si se ofrecen paquetes o promociones, pero en líneas generales, en España, los valores se sitúan en:

  • Precio por 6 sesiones (Madrid, Dra. Mirta Herrero): alrededor de 355 €
  • Financiación: algunas clínicas permiten fraccionar el pago en cuotas de hasta 36 meses sin intereses
  • Primera sesión gratuita: muchas veces se ofrece una sesión de prueba sin coste, lo cual es ideal para comprobar sensaciones y valorar la experiencia antes de comprometerse.

Lo que recomiendan los expertos es un protocolo de entre 6 y 8 sesiones para obtener resultados óptimos. Esto significa que el coste total del tratamiento Emsella suele estar entre los 350 € y los 600 €, dependiendo del lugar y del plan elegido.

Vale la pena poner esto en perspectiva: si comparas este tratamiento con el coste acumulado de compresas, medicación, visitas médicas frecuentes o, incluso, con los efectos psicológicos de las pérdidas de orina, puede considerarse una inversión sensata en calidad de vida.

Lo mejor, al tratarse de un tratamiento no invasivo, sin baja médica ni recuperación posterior, no se generan costes ocultos por inactividad laboral u hospitalización, como podría ocurrir con una cirugía correctiva.

¿Cómo es una sesión típica con Emsella? Duración, sensaciones y protocolo

Para muchas personas, acercarse por primera vez a la silla Emsella genera cierta incertidumbre. Y es algo totalmente lógico y comprensible: sentarte en un dispositivo que promete «contracciones musculares supramáximas» puede sonar a ciencia ficción. Por eso, quiste reunir datos y presentarte cómo es realmente una sesión, paso a paso.

¿Qué ocurre en una sesión típica?

  • Llegada a la clínica: no hace falta llevar ropa especial ni cambiarte. El tratamiento se realiza con la ropa puesta.
  • Colocación en la silla: te sientas en el centro del asiento, con las rodillas ligeramente separadas y los pies apoyados en el suelo. Una buena postura es clave para dirigir la energía electromagnética correctamente.
  • Inicio del tratamiento: el profesional activa el dispositivo y comienza la estimulación electromagnética del suelo pélvico. Al principio, se percibe como un cosquilleo o una vibración suave, que va aumentando en intensidad.
  • Desarrollo de la sesión: a lo largo de 28 a 30 minutos, sentirás diferentes ritmos de contracción. Algunas son rápidas, otras más sostenidas. Todas tienen un propósito fisiológico específico.
  • Finalización: terminado el tiempo, simplemente te levantas y sigues con tu vida. No hay dolor, no hay recuperación, no hay marcas.

¿Qué se siente?

No duele, pero tampoco es que pase desapercibido. Las sensaciones son inusuales, sobre todo las primeras veces. Algunos pacientes lo describen como “una vibración profunda y rítmica que sacude desde dentro”. En las siguientes sesiones, uno se acostumbra y muchas personas lo consideran incluso relajante.

¿Cuántas sesiones se necesitan?

El protocolo más habitual es de 6 a 8 sesiones, realizadas 2 veces por semana. Esto puede ajustarse según la severidad del caso, edad del paciente y respuesta al tratamiento. En muchos casos, los primeros efectos se notan tras 2 o 3 sesiones.

¿Cuánto duran los resultados?

Los resultados suelen mantenerse por más de 6 meses, especialmente si se complementan con una buena hidratación, control del peso y ejercicios moderados del suelo pélvico. Algunos optan por sesiones de mantenimiento cada 4 o 6 meses para reforzar los efectos.

Este procedimiento no solo es cómodo, sino que está pensado para integrarse sin problemas en la rutina diaria. Una sesión puede hacerse perfectamente en la pausa del almuerzo, antes de ir al trabajo o al salir del gimnasio.

¿Existen contraindicaciones o efectos secundarios? Información médica fiable

Aunque la silla Emsella es segura y está aprobada por organismos como la FDA, no es adecuada para todo el mundo. Existen ciertas contraindicaciones médicas que deben tenerse en cuenta, y es responsabilidad del profesional sanitario evaluarlas antes de comenzar el tratamiento.

Contraindicaciones absolutas

  • Marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados: el campo electromagnético puede interferir con su funcionamiento.
  • Embarazo: no se ha estudiado la seguridad del HIFEM en mujeres embarazadas.
  • Implantes metálicos en la región pélvica o lumbar baja: pueden interactuar con el campo.
  • Condiciones neurológicas graves: como epilepsia o enfermedades desmielinizantes, requieren una valoración muy cuidadosa.

Contraindicaciones relativas

  • Menstruación activa (algunas clínicas recomiendan posponer la sesión si hay molestias)
  • Procesos inflamatorios pélvicos agudos
  • Infecciones urinarias sin tratar.

Efectos secundarios leves y poco frecuentes

  • Fatiga muscular leve: parecida a la que se siente tras una sesión intensa de ejercicio
  • Sensación de presión o vibración residual durante unas horas
  • En casos excepcionales, puede haber ligera irritación pélvica si la postura no fue la adecuada.

Dicho esto, los estudios científicos han reportado un altísimo índice de tolerancia al tratamiento, sin efectos adversos graves registrados (Gilling et al., 2019; Samoudi et al., 2020).

Es fundamentalacudir a un centro certificado y con experiencia, donde se realice una valoración previa del historial clínico y se ajuste el protocolo a las necesidades de cada paciente.

¿vale la pena el tratamiento con Emsella?

Después de analizar a fondo qué es la silla Emsella, cómo funciona, cuánto cuesta, sus beneficios y su evidencia científica, la conclusión es clara: sí, vale totalmente pena. Especialmente si lo que buscas es una solución segura, eficaz y sin complicaciones para las pérdidas de orina.

Estamos ante una tecnología médica con base científica, avalada por estudios internacionales y con una tasa de satisfacción altísima entre quienes la han probado. Su capacidad para inducir contracciones supramáximas y reeducar el suelo pélvico sin intervención invasiva la convierte en una opción de primera línea para muchos pacientes.

Y lo más importante: devuelve a las personas una parte fundamental de su autonomía, su seguridad y su bienestar cotidiano. Porque poder reír, correr o estornudar sin preocuparse de un escape urinario, es calidad de vida.

Referencias:

  • Gilling, P. J., et al. (2019). A prospective, multicenter, randomized, double-blind, sham-controlled study of the efficacy and safety of HIFEM therapy for the treatment of urinary incontinence in women. Neurourology and Urodynamics, 38(2), 689–697. https://doi.org/10.1002/nau.23974
  • Samoudi, M., et al. (2020). High-Intensity Focused Electromagnetic Technology (HIFEM) for the Treatment of Female Stress Urinary Incontinence: A Prospective, Multicenter, Double-Blind, Randomized, Sham-Controlled Study. Neurourology and Urodynamics, 39(4), 1245–1252. https://doi.org/10.1002/nau.24331
  • Zerbib, M., et al. (2021). Efficacy of High-Intensity Focused Electromagnetic Technology in the Treatment of Male Urinary Incontinence After Radical Prostatectomy: A Pilot Study. Urology, 147, 246–251. https://doi.org/10.1016/j.urology.2020.09.006
  • Clínica Dra. Mirta Herrero. (2025). Tratamiento con silla Emsella: precio y funcionamiento. Recuperado de https://clinicamirta.com/emsella-madrid