
¿Tu hijo o tú padecen infecciones frecuentes como gripes, otitis, bronquitis o infecciones gastrointestinales que parecen no tener fin? Aunque es común enfermarse ocasionalmente, cuando las infecciones se vuelven repetitivas o difíciles de tratar, es importante considerar la posibilidad de un problema en el sistema inmunológico.
El Dr. LUIS OBETH REYNA TOBÍAS, especialista en Alergias e Inmunología Clínica en niños y adultos, explica cuándo es momento de acudir con un inmunólogo clínico y qué señales no deben pasarse por alto.
¿Qué es el sistema inmunológico?
El sistema inmunológico es una compleja red de órganos, células y moléculas que actúan de forma coordinada para defendernos frente a virus, bacterias, hongos y otros microorganismos que pueden causar enfermedades. Su función es reconocer lo que pertenece al cuerpo y lo que no, actuando como una especie de “ejército interno” que vigila constantemente cualquier señal de amenaza.
Cuando este sistema se encuentra debilitado o no funciona como debería, el organismo se vuelve más vulnerable, lo que se traduce en infecciones que aparecen con mayor frecuencia, que pueden durar más de lo habitual o incluso requerir tratamientos más intensos o repetidos. Esta alteración puede ser pasajera o persistente, y en algunos casos estar relacionada con trastornos inmunológicos que requieren atención médica especializada.
Signos de alerta que podrían indicar una inmunodeficiencia:
- – Más de 4 infecciones de oído al año
- – Neumonías frecuentes
- – Infecciones que no responden bien al tratamiento con antibióticos
- – Infecciones graves que requieren hospitalización
- – Retraso en el crecimiento en niños
- – Infecciones recurrentes de piel o abscesos.
“Muchos de estos casos llegan a consulta después de años de antibióticos, hospitalizaciones o pruebas sin diagnóstico claro. Cuando hay sospecha de un trastorno inmunológico, es fundamental una evaluación especializada para evitar complicaciones mayores”, indica el Dr. Reyna Tobías.
¿Qué hace un inmunólogo clínico?
El inmunólogo realiza una evaluación profunda del historial médico, pruebas de laboratorio especializadas para analizar la función inmunológica, y define si existe una inmunodeficiencia primaria o secundaria.
Dependiendo del diagnóstico, el tratamiento puede incluir:
- – Medicamentos para estimular o regular la función inmune
- – Evitación de factores que debiliten el sistema inmunológico
- – Inmunoglobulinas o vacunas especiales en casos indicados
- – Derivación a otros especialistas cuando es necesario.
El diagnóstico oportuno puede mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes, prevenir complicaciones graves y evitar tratamientos innecesarios o prolongados.
“Una evaluación temprana puede hacer la diferencia entre vivir limitado por las enfermedades o tener una vida plena y activa”, concluye el Dr. LUIS OBETH REYNA TOBÍAS.
Identificar cuándo acudir al inmunólogo es clave para las familias que lidian con infecciones repetitivas, tratamientos que no funcionan o diagnósticos poco claros. Actuar a tiempo permite prevenir complicaciones, evitar tratamientos innecesarios y mejorar el desarrollo y bienestar de los niños. En estos casos, la especialización marca la diferencia.
Sobre el autor:
El Dr. Luis Obeth Reyna Tobías es médico cirujano egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León, con especialidad en Pediatría por la Universidad Autónoma de Sinaloa y subespecialidad en Alergología e Inmunología Clínica por el Hospital Universitario «Dr. José Eleuterio González«, UANL. Está certificado por el Consejo Mexicano de Pediatría y el Consejo Nacional de Inmunología Clínica y Alergia.
Puedes contactar al Dr. Luis Obeth Reyna Tobías puedes seguirle en Instagram en @dr.alergObeth. Su lema: ¡Que la alergia no reine en tu vida!































