Niño autista evita el contacto visual posiblemente por la genética

Niño autista

El niño autista según una investigación, señala que evita el contacto visual posiblemente influido por la genética. Este trastorno afecta en la manera en la que los niños aprenden, se comunican y se comportan.

Es muy común que los niños con autismo desvíen la mirada de la cara de las personas. Esta conducta es la que con frecuencia evalúan los médicos esta afección. Esto es según investigadores de la Universidad de Washington, en St. Louis, y de la Universidad de Emory, en Atlanta.

Se investigo como el ADN influía en la capacidad de los niños autistas de implicarse visualmente en un ambiente social.

Según señalan las muestras de la investigación es probable que el autismo tenga una base genética. Los hermanos de niños autistas y personas con mutaciones genéticas tienen mayor riesgo de de desarrollar el trastorno.

Al comprender la influencia de los genes en la conducta social puede mejorar formas nuevas de tratar el autismo. Esto lo indicó la Dra. Diana Bianchi directora del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de EE. UU.

Niño autista, ¿Qué dicen los estudios?

El estudio se realizó con 250 niños de 18 a 24 meses de edad. El grupo de niños incluía a 41 parejas de gemelos idénticos y 42 no idénticos. También 42 parejas aleatorias de niños que no estaban emparentados y 88 niños con autismo que no tenían gemelos.

Los niños vieron videos de una mujer hablando con los televidentes o escenas de niños que socializaban en una guardería.

Un software especializado detectaba el tiempo y la dirección de los movimientos oculares de los niños cuando veían los videos. En este sentido, los investigadores pudieron saber qué veían los niños. Pudieron saber si veían los ojos, la boca o el cuerpo de los personajes de estos videos y objetos cercanos.

Los niños autistas observan con menos frecuencia la región de los ojos y la boca que los niños normales. En este caso, estos hallazgos fueron gracias a una investigación más exhaustiva.

Finalmente, más investigaciones pueden revelar los genes que influyen en la implicación social y como los afecta el autismo.