Adicción a los videojuegos, una enfermedad mental según la OMS

Adicción a los videojuegos
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Adicción a los videojuegos

Según la Organización Mundial para la Salud la adicción a los videojuegos es considerada desde ya como una enfermedad mental. Es un trastorno en el cual su patrón de comportamiento produce una fuerte aflicción y disfunción significativa en las relaciones: personales y familiares y en las actividades educativas y sociales de la persona que lo padece.

Según señala la ICD (Clasificación Internacional de Enfermedades) este es un desorden que se relaciona a la: poca actividad física, a una dieta poco saludable, falta de sueño, al comportamiento agresivo y a la depresión entre otros.

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El que la OMS haya incluido este trastorno en su guía puede servir para lograr identificar y tratar sus síntomas. Pero ¿cómo puedes saber un padre si su hijo es adicto realmente a los juegos?

Adicción a los videojuegos
El que la OMS haya incluido este trastorno en su guía puede servir para lograr identificar y tratar sus síntomas.

Prestemos atención a algunas conductas

La OMS señala tres síntomas claves para saber si estamos frente a un caso de adicción a los videos juegos:

  1. Pérdida del control sobre el juego: En este caso la persona no tiene capacidad de controlar su conducta en ese sentido ¿Qué quiere decir esto? Que no puede limitar la cantidad de horas que pasa en esta actividad ni la frecuencia con que lo hace.
  2. Se prioriza el juego sobre cualquier otra actividad: cuando la persona es adicta el juego se impone en cualquier interés o actividad diaria. Estas pasan a segundo plano.
  3. Continuación o aumento del juego: Aunque el jugador se ve afectado por este comportamiento continúa e incluso aumenta la frecuencia y el tiempo de juego.

En cuanto al establecimiento del diagnóstico se basa en los tres criterios mencionados. Además, ese patrón debe ser suficientemente severo como para afectar la vida personal y social del individuo. Asimismo debe manifestarse de manera persistente por al menos un año. Así lo señaló la Organización Mundial para la Salud.

Otro signo preocupante según la pagina del Hospital Ninghtingale en Reino Unido; son la irritabilidad y la ansiedad cuando la persona no está online.

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