Todo lo que debes saber acerca de la fascitis plantar

fascitis plantar
Conoce la importancia de una buena salud podológica

Un error recurrente que comete el ser humano, es ignorar los avisos sutiles que nos envía nuestro cuerpo cuando algo va mal. Lamentablemente, estamos acostumbrados a «normalizar síntomas» de algunas patologías, por considerarlos normales o pasajeros; y con frecuencia se ven diagnósticos de enfermedades que pudieron ser mejor de haberlas atacado a tiempo. La fascitis plantar, es una de esas afecciones silenciosas a las que no se les da demasiada importancia hasta que se convierte en algo serio. Y, aunque es una condición que afecta en gran escala a la población deportiva, cualquier persona puede padecerla.

En la Clínica podológica en Onteniente, cada vez es más común la consulta a pacientes que manifiestan un severo «dolor de talón». Si bien es cierto, algunos siguen un patrón determinado, la realidad es que las causas son muy diversas.

¿Qué es la fascitis plantar?

La inflamación de la fascia plantar como también se le denomina; es una condición que ocurre cuando la banda de tejido elástico que va desde el talón hasta debajo de los dedos del pie sufre alguna alteración. La fascia plantar en condiciones normales, es capaz de absorber altas presiones, pero en ocasiones le exigimos más de lo que puede soportar, y es allí cuando ocasionamos una lesión.

fascia plantar
Foto vía: https://www.clinicasoriano.com/

Los síntomas más comunes van asociados al dolor en la base del pie, que suele empeorar al apoyarlo o en los primeros pasos que damos en la mañana al despertar. Éstos dolores suelen disminuir luego de unos cuantos movimientos, pero van y vienen a lo largo del día; llegando a tornarse más severos luego de largas jornadas de pie, períodos de reposo, o después del ejercicio.

¿Qué causa la inflamación de la fascia plantar?

Como ocurre en cualquier parte del cuerpo, a consecuencia de una gran tensión donde hay desgarro o desgaste de tejidos; la respuesta natural del organismo es la inflamación en la zona, acompañado de dolor que se puede tornar leve, moderado o severo.

Factores de riesgo

Como ya hemos comentado, la fascitis plantar es bastante común en deportistas de alto rendimiento (runners, bailarines, montañistas), debido a la fuerte actividad que realizan. Sin embargo, ésta condición puede presentarse sin una causa aparente en cualquier persona, y aumentan considerablemente las probabilidades de acuerdo a los siguientes factores:

  • Edad: las probabilidades de padecer desgarros o inflamaciones de la fascia plantar, aumentan alrededor de los 45 años
  • Sexo: un gran porcentaje de personas no deportistas, que sufren de fascitis plantar son mujeres en edad laboral
  • Obesidad: el impacto que genera el sobrepeso, se ve directamente reflejado con dolor en la zona plantar. Con mayor frecuencia, después de largas caminatas o períodos largos de pie
  • Calzado: la escogencia del calzado es determinante en pacientes que presentan inflamación de la fascia plantar. En caso de deportistas, no escoger zapatillas adecuadas para la actividad que realizan aumenta los factores de riesgo, así como en mujeres el uso excesivo y por largos períodos de zapatos de tacón alto
  • Tipo de pie: un pie con arco muy pronunciado, o puente elevado es más propenso a sufrir alteraciones en la fascia plantar; esto ocurre porque recibe una mayor tensión como consecuencia de un menor apoyo en la zona lateral externa del pie
  • Actividad del pie: deportistas de alto impacto, o personas con trabajos donde pasan largas jornadas paradas, y alternen su peso de un pie a otro 

Diagnóstico y tratamiento para la fascitis plantar

tratamiento para la fascitis plantar
Foto vía: https://www.clinicasoriano.com/

Lo primero que debemos considerar, es que no todo dolor de pie se convierte en un diagnóstico de fascitis plantar; por ello, lo más recomendable ante cualquier síntoma, es acudir a un centro de podología especializado, con tecnología de vanguardia. Te recomendamos visitar un podólogo en Ontinyent, ya que son referentes de la salud podológica en España.

Diagnóstico

Una vez en el centro podológico, el procedimiento de diagnóstico es bastante habitual para encontrar la causa del dolor. De acuerdo a los síntomas, a los antecedentes del paciente, y después de un examen físico, el especialista puede indicar; una radiografía digital, una ecografía e incluso una exploración biomecánica. En raras ocasiones, y sólo cuando las opciones de tratamiento no surten efecto, se puede indicar una resonancia magnética.

Tratamiento médico para la fascitis plantar

Los tratamientos que se prescriben tienen como objetivo principal, reducir la mayor inflamación posible. Dependiendo del grado de la lesión, se puede extender entre seis y diez meses, por lo que puede resultar un poco tedioso, sin embargo; alrededor del 80% de pacientes con fascitis plantar mejora tras la aplicación de tratamientos leves, sin llegar a necesitar procedimientos quirúrgicos.

Tratamientos no invasivos

  • Medicamentos: para aliviar los síntomas del dolor y disminuir la inflamación, al paciente por lo general se le indica analgésicos o antiinflamatorios no esteroideos tales como; ibuprofeno, paracetamol o naproxeno
  • Reposo físico: el especialista indicará un período de descanso médico, y recomendará la suspensión de toda actividad que agrave o pueda empeorar la situación del paciente
  • Crioterapia: se puede indicar la aplicación de hielo en la zona de dolor, por un determinado período para disminuir los niveles de dolor
  • Terapia física: de la mano con un fisioterapeuta, el especialista puede recomendar la elaboración de una rutina leve de ejercicios que se enfoquen en el fortalecimiento de los músculos de la pantorrilla, o estiramientos de la fascia plantar. Todo esto, acompañado de sesiones de masajes enfocados en reducir la inflamación
  • Uso de férulas, vendajes o plantillas especiales: el uso de férulas especialmente de noche, ayuda a mantener los músculos de la pantorrilla estirados así como el arco del pie. Por otro lado, con las plantillas especiales se busca la absorción del impacto al caminar o afincar el pie

Tratamientos mínimamente invasivos

  • Inyecciones o infiltraciones: cuando se requiere que la acción de medicamentos u analgésicos sea más potente se opta por infiltraciones del mismo a través de inyecciones en la zona de dolor. Éstas inyecciones pueden ser; de corticoides, de plasma rico en plaquetas, colágeno, ácido huialurónico, entre otros.
  • Ondas de choque: el tratamiento con ondas de choque, consiste en la «ruptura» del tejido lesionado con ondas acústicas de alta frecuencia que promueven la regeneración de músculos, tendones y tejidos blandos
  • Láser del dolor: la luz láser promueve la función celular, y estimula la desinflamación de tejidos lesionados
  • Reparación ultrasónica: guiada por imágenes ultrasónicas, se emplea una sonda que emite energía vibratoria en el tejido dañado para «romperlo» y estimular su recuperación

Tratamiento quirúrgico

El último recurso que se emplea ante la inflamación crónica de las fascia plantar. Se recomienda cuando la aplicación durante al menos 12 meses de uno o varios los tratamientos anteriormente mencionados, no aportan mejoría al paciente. La opción quirúrgica puede optar por la separación de la fascia plantar de la base del talón o el alargamiento de los músculos de la pantorrilla, y aún con estos procedimientos existe la posibilidad de no alcanzar un alivio al 100%.

Recomendaciones

Las recomendaciones para prevenir la fascitis plantar son simples: mantener un peso saludable, evitar el sedentarismo, no utilizar zapatillas desgastadas o inapropiadas para actividades físicas, realizar ejercicios de estiramientos aún cuando no practiques ningún deporte; no excederse en el uso de zapatos de tacón, y alternar con calzado plano o de tacón bajo, mantener una correcta higiene postural, y lo más importante visitar un podólogo de manera oportuna ante cualquier irregularidad.

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